MADRID.-El desarrollo de una nueva generación de vehículos está llevando a los fabricantes de automóviles a romper un matrimonio de más de un siglo con las compañías petroleras y buscar nuevos horizontes de la mano del sector eléctrico.
La escalada de los precios de las gasolinas ha disparado, por ejemplo, la firma de alianzas industriales para acelerar el desarrollo de baterías de ion litio, la pieza clave de los vehículos eléctricos y, como en el caso de los híbridos, grupos japoneses como Toyota o Nissan han tomado la delantera.
No obstante, el resto de los fabricantes no quiere cometer el mismo error que años atrás dio ventaja a los nipones. Es el caso de General Motors, que ha convertido el lanzamiento de su Chevrolet Volt en 2010 en un compromiso nacional.
El que aún es el primer fabricante de automóviles a nivel mundial se ha asociado con 30 compañías eléctricas extendidas por todo Estados Unidos y Canadá para asegurarse que esté lista la infraestructura para enchufar los vehículos a la red y recargarlos.
Además, se pretende que las administraciones apoyen decididamente la transición del petróleo a la electricidad y que el público en general conozca las posibilidades del nuevo tipo de vehículo.
«Si vamos a preparar el mercado ofreciendo electricidad fiable y a bajo coste y educando a los clientes debemos empezar ya», indicó el responsable del programa por parte de GM, John Lauckner, durante el anuncio de la alianza.
Según este ejecutivo, a los precios actuales, el precio de desplazarse en un coche eléctrico es hasta 14 veces más barato que hacerlo en uno convencional de gasolina.
Por el momento, la alianza ha recibido subvenciones federales de 10 millones de dólares por parte del Departamento de Energía para el desarrollo de motores y sistemas de recarga.
Además, tanto el candidato demócrata a la presidencia, Barack Obama, como el republicano, John McCain, han prometido ventajas fiscales para la compra de la nueva generación de vehículos eléctricos.
La Casa Blanca también ha apoyado los proyectos respectivos de Ford y Johnsons Control y Chrysler y General Electric en este campo con sendas inyecciones de capital de 10 millones de dólares. Mientras, Toyota, ya ha anunciado que fabricará la nueva generación de su Prius en EEUU.