DUSSELDORF.-De nuevo la crisis económica y la búsqueda de alternativas para reducir las emisiones contaminantes centraron el debate de un pequeño grupo de periodistas con el presidente de Daimler AG y máximo responsable de la marca Mercedes-Benz, Dieter Zetsche, durante la presentación del último modelo de la firma alemana, el GLK.
Zetsche habló de tres programas paralelos en los trabajos de investigación que sigue la compañía para la mejora del rendimiento energético de sus vehículos, comenzando por la tecnología más cercana: «En primer lugar estamos haciendo un gran esfuerzo para optimizar los motores de combustión, tanto en gasolina como en diésel, con resultados notables, pues no sólo hemos reducido considerablemente los consumos y las emisiones, sino que mantenemos unas prestaciones similares». Junto al desarrollo de los propulsores existentes, los otros dos campos que centran los esfuerzos de los ingenieros de Mercedes son el de los vehículos híbridos y con pila de combustible y, como opción de futuro, la electricidad.
Junto al desarrollo de los propulsores existentes, los otros dos campos que centran los esfuerzos de los ingenieros de Mercedes son el de los vehículos híbridos y con pila de combustible (FCV) y, como opción de futuro, la electricidad.
Tras reconocer que su grupo se ha incorporado tarde a los coches híbridos («aunque no respecto a BMW y Audi», sus principales competidores), el primer ejecutivo de Daimler anunció progresos muy importantes e inmediatos. «En 2009 pondremos a la venta nuestro primer gran modelo híbrido, el S400 Bluehybrid, hacia finales de ese año contaremos con nuevos vehículos con motores eléctricos modernos, después de la interesante experiencia que estamos adquiriendo gracias al proyecto piloto de Smart en la ciudad de Londres, y en 2010 lanzaremos pequeñas series con pila de combustible», manifestó Dieter Zetsche en el transcurso de la cena.
Pero el anunció más importante realizado por el máximo responsable de Mercedes-Benz fue el compromiso de fabricar entre 2013 y 2014 coches movidos por pila de combustible con unos costes similares a los de un automóvil convencional.
Los problemas más acuciantes que se encuentran en este terreno son los del suministro, pues de momento no hay una infraestructura para poder repostar hidrógeno y, por ello, están ya en conversaciones con las autoridades alemanas y europeas en busca de apoyos que permitan el desarrollo de una red adecuada.
Otro de los temas que Dieter Zetsche abordó fue el futuro de Maybach, la firma de lujo del Grupo Daimler. Sin excesivo entusiasmo reconoció que se plantean varias alternativas, como el lanzamiento de un modelo de precio inferior a los 300.000 euros o, incluso, la reabsorción de la marca por Mercedes, que añadiría estas pequeñas limusinas a su gama para completar la parte más exclusiva de su oferta.