MADRID.-No parece haber vehículo que escape a la crisis que azota el mercado del automóvil. Las ventas de comerciales ligeros -derivados de turismos, furgonetas y pick up- se desplomaron un 39% el pasado mes de junio y, con cerca de 105.000 unidades matriculadas desde enero, acumulan una caída del 25% en lo que va de año.
Si los ciudadanos particulares ya son pesimistas respecto al panorama económico, el estado de ánimo entre las empresas parece igual o peor. El impacto del brusco parón de la demanda sobre este tipo de vehículos dirigidos en principio a conductores profesionales y pymes ha sido incluso mayor que el sufrido por el mercado de turismos.
De hecho, las previsiones de los fabricantes de automóviles son que las ventas de los comerciales ligeros bajen este año un 30% respecto a las 275.000 que alcanzaron en 2007, diez puntos porcentuales más que los turismos.
Las circunstancias que atraviesa la economía hacen que en cualquier caso los fabricantes consideren que su negocio tiene aún margen de empeorar, por lo que a la vuelta del verano podrían ajustar de nuevo a la baja sus estimaciones.
La matriculación de furgonetas, vehículo que representa aproximadamente el 40% de este mercado, cae por encima de la media.
A pesar de la fuerte caída de ventas, los fabricantes no tienen previsto rebajar la actividad de las plantas españolas, que producen modelos como los derivados Berlingo de Citroën y Partner de Peugeot, la furgoneta Vito de Mercedes o la Primastar de Nissan, entre otros.
Además de que las empresas parecen haber cerrado la caja para todo tipo de gastos incluyendo la renovación de sus vehículos, la reforma del impuesto de matriculación en vigor desde el pasado 1 de enero ha perjudicado las ventas de comerciales ligeros.
Aunque, tanto por su diseño como por la red de concesionarios que los distribuye, estos vehículos están destinados a profesionales, cuentan con una demanda consolidada entre particulares que hasta el pasado 31 de diciembre no pagaban impuesto de matriculación al comprarlos. Con la reforma, los particulares deben abonar la tasa igual que con cualquier otro turismo.
Acuerdo en financiación
Como en el caso de los turismos, el temor de las entidades financieras a que su cartera de créditos comience a fallar por los impagos de clientes que no pueden hacer frente a sus obligaciones es una de las razones que ha hundido las ventas de vehículos comerciales.
Pero tampoco los bancos pueden congelar eternamente la concesión de créditos, de manera que su mejor alternativa es tratar de asegurarse canales comerciales más seguros.
Así, el banco especializado en créditos al consumo Cetelem, del Grupo BNP Paribas, ha llegado a un acuerdo con la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam).
A través de este acuerdo, Cetelem abrirá el abanico de productos para financiar vehículos tanto nuevos como de ocasión, y también ciclomotores y motocicletas comercializados a través de los puntos de venta asociados a Ganvam.