MADRID.-El Mercedes-Benz GLK está disponible en dos motores de gasolina y otros dos Diesel. Los de gasolina tienen 231 CV (GLK 280) y 271 CV (GLK 350), mientras que los Diesel dan 170 CV, en el caso del 220 CDI, y 224 CV, en el 320 CDI.
Todas las versiones tienen un cambio automático de siete velocidades denominado «7G-Tronic». La versión de gasolina menos potente, el GLK 280, tiene un motor V6 de 2.996 cm³, que entrega 231 CV a 6.000 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,6 s y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h. El consumo medio se sitúa en 10,2 l/100 km. En principio, esta versión no será vendida en España.
El Diesel más potente es el que tiene el GLK 320 CDI. Es un seis cilindros en V de 3,0 litros y 224 CV. Con él, el GLK alcanza 220 km/h y acelera de 0 a 100 en 7,5 s; consume 7,5 l/100 km. Tanto el 220 CDI como el 320 CDI disponen de filtro de partículas. Estética
Desde el punto de vista estético, tiene rasgos comunes con los otros todoterrenos de Mercedes-Benz, la Clase M y, sobre todo, GL. Este nuevo todoterreno, inspirado en los prototipos Vision GLK y Vision GLK Bluetec Hybrid, podrá tener dos tipos de «paquetes» de equipamiento que varían su apariencia externa.
El GLK mide 4,53 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,69 de alto. El peso varía entre los 1.830 kg de los GLK 280 y 350 de gasolina y los 1.880 kg del 320 CDI.
La altura libre al suelo de la carrocería del GLK es 201 mm en las versiones de gasolina y en 187 mm en las Diesel. El ángulo de ataque es de 23º y el de salida 25º.
El maletero, incluido el doble fondo, tiene una capacidad de 450 litros. Abatiendo los respaldos traseros hacia delante, la capacidad de carga del GLK aumenta hasta los 1.550 litros.
Para el interior hay disponibles distintos materiales de recubrimiento (tapicerías, maderas o aluminio).
Airbags de dos etapas
Como medidas de seguridad ofrece Control de Estabilidad, una suspensión adaptativa de funcionamiento mecánico que adecua la dureza de la amortiguación a la superficie por la que circula el vehículo. Dispone del sistema 4MATIC de tracción a las cuatro ruedas, que es opcional.
El equipamiento de serie incluye airbags de dos etapas para conductor y acompañante, airbag de rodilla para el conductor, el sistema Neck-Pro de reposacabezas regulables sensibles a las colisiones en las plazas delanteras, pedales autoplegables en caso de accidente y anclajes Isofix para las sillitas de bebe y niños pequeños, entre otros elementos.
El GLK también puede tener como opción la tecnología «Pre-Safe» con la capacidad de anticiparse a una colisión. De este modo, cuando detecta un posible accidente, activa algunos sistemas de seguridad pasiva, desde los pretensores de los cinturones de seguridad hasta el mecanismo que repliega los pedales.
Además, es de serie el sistema de ayuda a la frenada de emergencia («BAS»), que actúa en los primeros instantes, en los que el conductor no pisa a fondo el pedal, tras advertir un peligro en la carretera, lo que permite reducir la distancia de frenado
Según Mercedes-Benz, las siglas GLK hacen referencia a sus aptitudes fuera del asfalto («Gelände» significa campo en alemán), el lujo (L) y su tamaño compacto (K).
El GLK está siendo producido únicamente en la planta de Mercedes Benz en Bremen, Alemania. Está a la venta desde abril de 2009, a partir de 42.850 euros.