MADRID.-El profundo bache en el que han entrado las ventas de vehículos ha dejado sin luces largas al sector.
Los fabricantes de automóviles revisaron ayer a la baja su previsión de matriculaciones para 2008 por segunda vez en seis meses y, dadas las circunstancias, apuntaron la posibilidad de volver a modificarlas a la vuelta del verano.
Aventurar si las cosas mejorarán o empeorarán el año que viene es ya misión imposible. «Estamos en una situación muy complicada y nos esperan tiempos difíciles», adelantó el presidente de la asociación de fabricantes de automóviles (Anfac), Francisco Javier García Sanz.
Según los fabricantes, la economía española está tan tocada por el aumento de la inflación y el desempleo y las restricciones crediticias que las ventas de automóviles acabarán el año con una caída del 20%. El mercado no había conocido un desplome similar desde hace 15 años y su volumen se reducirá en más de 300.000 unidades, cifra que equivale a la producción anual de una fábrica como las instaladas en España.
El presidente de la Anfac, Francisco Javier García Sanz. |
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Si las matriculaciones de turismos están sufriendo un severo correctivo, aún es mayor el de los vehículos comerciales, demandados principalmente por trabajadores autónomos y empresas relacionadas con el transporte y la construcción. Las ventas de estos vehículos, indicador de la confianza de las empresas en la marcha de la economía, cerrarán el año con caídas cercanas al 30%.
Dado que la mayor parte de los vehículos producidos en España se exportan a otros países europeos, las 18 fábricas instaladas en territorio nacional no han sufrido aún grandes recortes de producción, aunque, de hecho, su actividad crecerá un 2% menos de lo previsto este año.
García Sanz, que como vicepresidente del grupo Volkswagen, es el ejecutivo español que actualmente ocupa un mayor rango en el sector del automóvil, se mostró confiado en que la industria española puede afrontar la situación y evitar situaciones dramáticas si se centra en mejorar su competitividad. «Los costes laborales importan, pero pesan mucho más la investigación y el desarrollo, la calidad en la producción, la logística, la formación profesional, la inflación, el absentismo laboral... Al final, la clave es ser mejor que los demás y España cuenta con una buena base industrial», afirmó.
El ejecutivo madrileño, que el jueves 10 de julio se estrenaba en público como representante de los constructores con fábricas instaladas en España, indicó que es tiempo de tomar «medidas radicales» que desarrollen el consumo para así reactivar la economía.
Valoró positivamente el plan de achatarramiento del Ministerio de Industria, sobre todo por ampliar el programa a coches que emitan menos de 140 gramos de CO2 por kilómetro. De paso, afirmó que su sector no puede sentirse aludido por el Banco de España, que el pasado miércoles pidió a las empresas que moderen sus márgenes de beneficio para la inflación. «Nuestros márgenes ya son suficientemente ajustados», sostuvo.
Tres décadas comprando
Madrileño, de 50 años, fervoroso seguidor del Real Madrid, maneja el presupuesto de compras de todo el Grupo Volkswagen que supera los 70.000 millones de euros anuales. Formado en Alemania, inició su carrera en el sector del automóvil, en 1979, como responsable de compras en Adam Opel AG para la factoría de Rüsselsheim, ocupó diversas responsabilidades en diferentes destino, hasta ser llamado a Estados Unidos, colaborando en ese tiempo con José Ignacio López de Arriortúa.
En 1993 pasó al Grupo Volkswagen en donde ha desarrollado una brillante carrera, siempre en el área de las compras, que le llevó a ser nombrado, en 2001, miembro del consejo de dirección responsable de suministros.
En los últimos años, a las obligaciones de su cargo ha ñadido la de relanzar la marca española Seat, convenciendo a Ferdinand Piëch (presidente del consejo de vigilancia) y a Martin Winterkorn (presidente ejecutivo) para que le dieran la posibilidad de intentarlo.
Coherentemente, es desde hace meses presidente del consejo de administración de Seat, gracias a lo cual ha podido asumir la presidencia de Anfac. También pertenece al consejo de Scania, el fabricante sueco de camiones que controla Volkswagen.