BARCELONA.-Los adelantamientos protagonizados por camiones y autobuses son una de las maniobras más delicadas en carretera. La escasa visibilidad que el conductor tiene de los que sucede inmediatamente por detrás puede dificultar una acción para la que tan sólo se cuenta con la ayuda de los retrovisores.
Es por esta razón que la que la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) ha desarrollado una solución que informa en tiempo real de la distancia que existe entre el vehículo y los que se encuentran detrás.
Se trata de un sistema que ayuda al chófer de un vehículo pesado a realizar un adelantamiento mucho más seguro, ya que informa en tiempo real al conductor de qué otros vehículos se encuentran tras él y de la posición del adelantado.
Bautizado como ACOL, el responsable de Proyectos de la Cátedra Applus+ en Seguridad en el Automóvil, David Gallegos, especifica su uso en que el conductor de un camión o un autobús "posee un gran campo de visión frontal", pero que "es necesario informarle de lo que ocurre tras su vehículo", donde, por lo general, "no existe prácticamente ninguna visibilidad".
El mecanismo se compone de cuatro sensores de distancia mediante ultrasonidos que se instalan en la parte trasera del vehículo. De esa manera es capaz de medir exactamente los centímetros que median entre él y el vehículo adelantado y, mediante señales acústicas y visuales -gracias a la instalación de indicadores en los mandos del camión-, avisar al conductor de cómo retornar al carril minimizando riesgos.
Combinar dispositivos
El uso del dispositivo no significa prescindir de los retrovisores sino, como subraya Gallegos, de compaginar el uso de ambos sistemas para garantizar una maniobra más eficaz y, sobre todo, más segura.
La distancia que miden los sensores va de un mínimo de tres centímetros a un máximo de seis metros que, tal y como explica el creador, es "suficiente para poder indicar que el retorno al carril es adecuado". Con una precisión de un centímetro, los desarrolladores del innovador producto estiman que la reducción en el tiempo necesario para la maniobra puede ser de un 15% y distar entre 45 y 200 metros. "Gracias a la utilización de una ayuda que te indica si puedes finalizar con seguridad un adelantamiento aún sin visibilidad, la maniobra puede realizarse más rápidamente", agrega Gallegos.
Para no molestar en la conducción, ACOL se activa únicamente en el momento que el conductor acciona un intermitente. Su aplicación en el transporte de mercancías y pasajeros por carretera podría llegar a reducir en un 10% los accidentes en los que se ven envueltos automóviles de gran tonelaje, aseguran los desarrolladores de ACOL.
La aparición de un proyecto que pretenda mejorar la seguridad en camiones y autobuses viene propiciada por el alto índice de siniestralidad que protagonizan los vehículos de gran tonelaje, que no ha experimentado un descenso significativo en los últimos años. David Gallegos lo vió como un motivo más que suficiente para investigar algún modo en que se pudiese mejorar la eficiencia de los vehículos pesados, ya que apunta que en 2007 perdieron la vida 83 conductores de vehículos industriales, tan sólo ocho menos que en 2003. Dichas cifras suponen un descenso de la siniestralidad del 9%, muy débil en comparación con el 32% que experimentó el índice general.
Aunque actualmente se trate únicamente de un prototipo, Gallegos afirma que el producto cuesta unos 150 euros, instalación incluida. Al ser un proyecto universitario, su creador afirma que los trámites para lograr una comercialización son realmente lentos, pero presupone que no será difícil atraer a algún desarrollador, gracias a que el precio final del artículo sería bastante reducido.