MADRID.-Ha pasado en Brasil, un radar capta a un vehículo circulando a 880 kilómetros por hora, una velocidad habitual en los aviones. No ha sido admitido el recurso interpuesto por el conductor, ya que alega que su motor de 65 caballos no es capaz de alcanzar esa velocidad.
"El problema es que no quieren reconocer que se equivocaron", relata Andrade con indignación, el protagonista de esta historia. Aún no se explica como el departamento de tráfico no admita a trámite el recurso que ha interpuesto ante la sanción que la policía le puso por circular a la velocidad de un avión.
Para más indignación, su Volkswagen Mil está equipado con un motor 1.0 que presenta una potencia de 65 caballos, lo que hace imposible que alcance la velocidad por la que ha sido sancionado.
La multa interpuesta por el departamento de tráfico asciende a 127 reales –que son unos 50 euros- y además está tipificada como una infracción grave, por lo que se le han restado cinco puntos de su carné de conducir.
El afectado declaró que está intentando vender el coche desde hace un tiempo y que ahora, debido a este incidente, tiene que soportar las bromas que le realizan por internet sobre el consumo de su coche.