MADRID.-El Cadillac Escalade será uno de los primeros coches del mundo que montará los faros más revolucionarios del mercado: los faros de led, formados por diodos electroluminicentes. Junto al Escalade, Lexus ya cuenta con este tipo de tecnología en el LS600h, que salió a la venta en junio de 2007, y Audi ha hecho lo propio en el R8.
La versión Platinum del Cadillac Escalade ofrecerá en opción desde enero de 2009 este tipo de luces, que no sólo proporcionan una excelente iluminación, sino que también permite que cada modelo tenga una firma lumínica particular.
En las últimas décadas las marcas europeas se habían hecho con el monopolio de las innovaciones para el automóvil en materia de seguridad. Fueron las primeras en introducir el cinturón de seguridad, los neumáticos radiales, los reposacabezas activos, el antibloqueo de frenos (ABS), los airbags, el control de tracción (TCS), las cubiertas capaces de rodar sin aire, el control de estabilidad (ESP) e, incluso, el sistema precolisión.
Esta supremacía se había extendido al campo de la iluminación, paradójicamente la pata menos visible de la seguridad del coche. En Europa se vieron, a finales de los 50 los primeros faros con distribución asimétrica de luz; las lámparas halógenas, a comienzos de los 70, los faros de xenón, a comienzos de los 90 y, ya en el siglo XXI, los faros que siguen el perfil de la carretera.
Ahora, Cadillac ha decidido poner fin a esta situación. De la mano de Hella, el gran especialista mundial en iluminación del automóvil, se convertirá en una de las primeras marcas -junto con Lexus y Audi- en montar faros de led (acrónimo del inglés light emitting diodes o diodos luminicescentes). Estos faros, que el canal de Motor de elmundo.es tuvo ocasión de probar, presentan varias ventajas sobre los convencionales de lámparas halógenas o, incluso, sobre los de xenón.
La primera es que "los led producen una luz totalmente blanca, igual a la luz del día, que es la que mejor se adapta a la capacidad visual del ojo humano. Esto reduce la fatiga ocular", recuerda Daniel Veitner, responsable de Marketing de la división de Iluminación de Hella. Por otra parte, estos diodos "tienen una vida media de más de 100.000 horas, más incluso que la del propio vehículo", equivale a unos 12 años de uso continuo durante las 24 horas del día, señala Veitner.
También hay que destacar que un led o un grupo de ellos pueden sustituirse en caso de fallo, sin tener que cambiar todo el faro, como sucede con los de xenón, con el consiguiente ahorro de dinero.
Además, "los faros de led no dejan ninguna zona sin iluminar, gracias a que los diferentes diodos crean áreas de luz que se superponen. De esta forma, se crea una zona iluminada que alcanza varios cientos de metros cuando se encienden las largas", prosigue el ingeniero.
Otra ventaja de los led es que su haz de luz se puede diseñar a voluntad. En el caso del Cadillac Escalade, cada faro consta de nueve luces. Cinco de ellas forman la denominada luz de día. Se les suman otras dos de posición, para generar las luces de cruce. Finalmente, dos potentes led superponen su luz para dar paso a las largas. Por otra parte, dado que los led forman conjuntos integrados, "basta con regular tan sólo una de las luces para que todas las demás lo hagan automáticamente", explica el representante de la marca alemana.
Por último, pero no menos importante, los faros de led "transmiten una imagen de alta calidad y exclusividad, cada vez más apreciada por los automovilistas", añade Veitner. "De hecho, todos los coches premium incluyen algún tipo de led en su sistema de iluminación", explica el ingeniero Michael Kleinkes, otro de los responsables de la división de Iluminación de Hella.
"Todas las marcas de coches trabajan ya en definir unos faros específicos, que permitirán que sus coches sean fácilmente indentificables por su firma lumíca. Trabajamos en ello con las marcas europeas y americanas", comenta Veitner.
¿Y las japonesas? "También ellos están trabajando en este terreno". ¿Qué hay de los chinos? "Bueno, ellos también se han interesado pero, por el momento, no estamos trabajando con ninguno de ellos", agrega el ingeniero. Los responsables del proyecto no ocultan que no todo es un camino de rosas en la trayectoria de los faros de led. Lo más problemático es el calor. Los led no pueden superar los 150 grados de tempetarura, por ello el faro cuenta con un ventilador que sopla los componentes eléctrónicos de abajo hacia arriba.
Por último, está el precio. Veitner declina responder a la pregunta. Finalmente explica: "Estos faros son casi un prototipo. No hemos mirado los costes. El coste de los faros futuros será parecido al xenón".
Otro problema, éste para Hella, es cómo sacar rendimiento a unos faros que nunca se funden. "Estamos trabajando sobre esta cuestión", reconoce Veitner con cierto embarazo.