MADRID.-La división de motores de General Motors Europa (GM Powertrain Europe) invertirá 700 millones de euros hasta 2012 para preparar una nueva generación de motores diésel y de cajas de cambio, que contribuyan a reducir las emisiones de los vehículos del gigante americano de la automoción.
El nuevo emplazamiento formará parte de un entramado europeo de investigación sobre los motores diésel pequeños, los sistemas de control diésel y las cajas de cambio manuales, campos todos ellos abarcados por el GM Powertrain Europe, la división motorística europea del gigante americano.
El fabricante de Detroit posee en el Viejo Continente una estructura de 15 instalaciones repartidas en siete países. Estas plantas tienen capacidad para fabricar 17.000 motores y transmisiones diarias. En este número se incluyen los productos realizados en colaboración con otros fabricantes.
A nivel mundial, GM Powertrain cuenta con 48.700 empleados (9.000 en Europa) que producen 37.000 motores al día y 33.000 transmisiones.
Según Mike Arcamone, vicepresidente de GM Powertrain Europe, «la máxima prioridad estratégica en las actividades de desarrollo es incrementar la eficiencia en el consumo de combustible, reducir las emisiones de CO2 y hacer hincapié en la diversidad energética».